
Movimientos estratégicos de las grandes tecnológicas en la carrera por la IA
Las grandes tecnológicas están entrando en una fase de movimientos quirúrgicos alrededor de IA: acuerdos de licencia en lugar de adquisiciones directas, apuestas fuertes por publicidad en asistentes y posicionamientos de “confianza” como ventaja competitiva. Lo que está ocurriendo en enero de 2026 no son solo noticias aisladas; es reconfiguración del campo de batalla.
Nvidia: control del stack de inferencia sin disparar alarmas
Nvidia ha sido durante años sinónimo de GPU y entrenamiento, pero su acuerdo por 20.000 millones para licenciar la tecnología de inferencia de Groq muestra una estrategia más sofisticada: absorber IP crítica y talento sin comprar la compañía por completo. Este movimiento le permite reforzar su dominio en el hardware de IA mientras mitiga riesgos regulatorios asociados a una adquisición total.
Groq aporta LPUs y un compilador especializado que hacen que la inferencia sea más rápida y eficiente que con GPU estándar, algo clave en una etapa en la que el cuello de botella ya no es entrenar, sino servir modelos a escala. Al integrar esta tecnología, Nvidia envía un mensaje a clientes enterprise y cloud: “con nosotros tienes tanto el músculo de entrenamiento como la mejor ruta de inferencia”.
OpenAI: la entrada (inevitable) a la publicidad
OpenAI ha confirmado que comenzará a probar anuncios dentro de ChatGPT, introduciendo un modelo de monetización basado en impresiones para usuarios de los tiers gratuito y Go (el plan de suscripción más accesible). Las marcas podrán comprar inventario de anuncios dentro de la experiencia conversacional, con un sistema de pago por impresión (PPM) en vez del clásico pago por clic.
A nivel narrativo, OpenAI enmarca esta decisión en un conjunto de principios: alineación con la misión, independencia de las respuestas orgánicas, privacidad de la conversación y foco en valor a largo plazo. Sin embargo, la realidad de fondo es el enorme coste de infraestructura: se proyectan pérdidas significativas y un burn rate elevado, lo que presiona para buscar nuevas fuentes de monetización.
Google: Gemini como apuesta “sin anuncios” (por ahora)
En contraste, Google ha comunicado que no tiene planes de introducir anuncios dentro de la app de Gemini “al menos en el corto plazo”, marcando un contraste directo con la estrategia publicitaria de OpenAI. Directivos de Google han desmentido reportes que sugerían anuncios en el chatbot en 2026 y recalcan que, por ahora, la experiencia se mantendrá libre de anuncios integrados.
Esto no significa que Google renuncie a la publicidad basada en IA: la empresa continúa probando anuncios en experiencias como AI Overviews y AI Mode dentro de su buscador. La decisión de mantener Gemini “limpio” se lee como una apuesta por confianza, adopción masiva y diferenciación frente a un competidor que acaba de abrazar un modelo ad-supported.
Reguladores y estructura de los acuerdos
La forma en que Nvidia estructura su relación con Groq —licencia de IP y acqui-hire de talento— ilustra una tendencia más amplia: los grandes actores de IA están optando por acuerdos que eviten respuestas antimonopolio severas. En lugar de fusiones completas, vemos:
- Licencias exclusivas de tecnología crítica.
- Inversiones estratégicas minoritarias.
- Alianzas de acceso prioritario a hardware.
Este entorno obliga a startups y empresas medianas a leer bien el mapa: asociarse puede ser una vía para escalar, pero también puede significar depender estructuralmente de un gigante del stack.
Qué significa para el resto del ecosistema
Para builders, agencias y SaaS B2B, estos movimientos redefinen las reglas:
- Acceso Estratégico: El acceso a cómputo se vuelve una ventaja competitiva de primer orden.
- Neutralidad de la IA: La forma en que se monetiza impacta en la percepción de "confianza" del usuario.
- Nichos de Valor: El espacio para independientes está en los flujos complejos y servicios con fuerte componente humano donde los gigantes no entran.